RAZONES PARA NO USAR LOS HISOPOS DE ALGODÓN | LIMPIEZA E HIGIENE PERSONAL

viernes, 16 de junio de 2017

RAZONES PARA NO USAR LOS HISOPOS DE ALGODÓN



Quizás tengas algunos en la despensa de tu baño, listos para meterlos en los oídos por la mañana después de la ducha, los bastoncillos o hisopos de algodón poco a poco se han ido convirtiendo en un enemigo público del medio ambiente, tal y como sucede con las pajitas para beber o las toallitas húmedas; incluso en países como Francia, su venta estará prohibida por ley a partir de 2020 (para los hisopos o bastoncillos que estén hechos de plástico) y en Inglaterra están a punto de conseguirlo. 

La razón principal es que al ser arrojadas por el inodoro, los bastoncillos suponen un problema ambiental porque flotan al pasar por la depuradora, dificultando su eliminación y terminando en el mar. Por ello en limpiezapersonal.com te vamos a comentar las razones por las que sería buena idea dejar de utilizar éstos artefactos, además de otras razones adicionales a su potencial de contaminación.

RAZONES PARA DEJAR DE USAR LOS BASTONCILLOS DE ALGODÓN


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Si te ha parecido que la contaminación del mar no es suficiente para dejar de comprarlos o por lo menos dejar los de plástico, o NO arrojarlos al inodoro, deberías recordar las razones que ha dado la Academia Americana de Otorrinolaringología en su informe para evitar su utilización para introducir en los oídos.

LOS HISOPOS PARA LOS OÍDOS NO SIRVEN PARA LO QUE SE CREE
La función de estos bastoncillos de algodón NO es su introducción dentro de los oídos; ellos han sido diseñados para curar las heridas pequeñas. 

Utilizar los bastoncillos de algodón para quitar la acumulación de cera es un error, ya que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el oído es un órgano que se limpia por sí solo.



PUEDE RESULTAR PELIGROSO METERSE BASTONCILLOS EN LOS OÍDOS
Cada vez se informan crecientes porcentajes de daños en el canal auditivo debido al uso de los hisopos, especialmente si se empujan dentro, favorecen (lo que querían combatir) la acumulación de  cerumen en su interior, con lo que se puede desembocar en dolorosas infecciones de oído.

NOTA: La cera no es un sinónimo de suciedad
De hecho es un hidratante natural que evita que se reseque la piel en el interior del oído, también frena la acumulación de polvo en el canal auditivo, previene infecciones y absorbe células muertas. Por lo anterior SOLO si padece de una acumulación excesiva de cera (ceruminosis), acuda a un profesional antes de comenzar a introducirse nada en su oído.

Por lo anterior es muy importante que se vaya desligando del uso de éste arcaico elemento y de que tenga en cuenta que el tímpano se alcanza fácilmente con un hisopo y por ello puede ser fácilmente roto cuando se utiliza un hisopo y aunque una perforación del tímpano es curable, no querrá padecer el intenso dolor que se produce al momento en que se perfora, sin contar con que en algunos casos puede conducir a la pérdida de audición.




¿DEBO LIMPIAR LOS OÍDOS?


¿Realmente tenemos que limpiar nuestros oídos?
La respuesta es sí y no. Si bien, una limpieza bien hecha es muy beneficiosa para el pabellón auditivo, debe hacerse solo de vez en cuando y mientras se ducha con solo un poco de jabón, agua y una toalla; generalmente el oído no necesita ser limpiado ya que normalmente cuando nos duchamos o nos lavamos el cabello, cae suficiente agua en el canal del oído como para aflojar la cera que se ha acumulado, sin contar con que la piel en el canal auditivo está dispuesta en un patrón espiral hacia afuera y por tal motivo va expulsando la cera de forma natural.



La enfermera de nuestra web nos va a dar un sencillo remedio casero con materiales que seguro tienes ahí mismo en casa (sal y agua), que te dará el resultado más sencillo y menos invasivo:

Remedio casero para la limpieza de los oídos


1- Tal y como lo enseña nuestra imagen, lo único que debes hacer es llenar medio vaso de agua limpia y meterlo unos segundos al microondas para calentar muy levemente y dejar reposar para asegurarte de que no esté caliente (ya que se va a echar en la oreja).
2- A ese vaso de agua tibia, vierte una cucharada de sal de cocina y revuelve muy bien.
3- Empapa un algodón en esa “solución salina” que hemos preparado.
4- Con la cabeza ladeada, exprima el algodón para que caigan las gotas de solución salina casera dentro del oído y quédese así por un tiempo de 4 a 5 minutos para que actúe.
5- Al cabo de ese tiempo, voltee la cabeza para que salga el agua (sin sacudirla) y espere así para que drene por un par de minutos.
6- Para terminar, limpie toda la zona accesible con una toalla limpia.

Así llegamos al final de nuestra nota, esperamos que haya sido agradable y entretenida la lectura y que sirva para ayudar al medio ambiente.

Si quieres conocer nuestros consejos específicamente con 12 consejos para hacer el lavado de los oídos, haz click en la siguiente imagen para ir a nuestra nota:



Un saludo, 
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